En el escenario económico argentino durante las últimas décadas, emerge la inflación persistente como un factor preponderante por su incidencia en la elaboración de los informes contables destinados a terceros. En estudios anteriores se lograron identificar ciertos efectos en las mediciones del patrimonio y sus resultados producidos por la elaboración de estados contables en moneda nominal con relación a los que se hubieran determinado de haberse aplicado moneda homogénea. Se observó que los activos medidos al costo estaban subvaluados respecto de los valores de mercado; que el capital a mantener sin ajustar afectó la determinación del resultado del ejercicio, dependiendo de la combinación de los activos y pasivos monetarios que se mantenían dentro de la estructura patrimonial y las decisiones tomadas en función del mismo. En consecuencia, los informes contables se apartaron de la realidad que debían reflejar, para resultar útiles a usuarios desde la descontinuación del método de ajuste integral en el año 2003. Con su reanudación, la información contable revelada logró mayor aproximación a la realidad, al presentar la totalidad de sus elementos en moneda homogénea de cierre y permitir la determinación del RECPAM.Sobre la base del relevamiento en casos particulares, al contrastar los efectos producidos del mencionado ajuste en su primer ejercicio de aplicación para balances cerrados a partir del 31 de diciembre de 2018 se lograron obtener conclusiones que confirman las hipótesis teóricas planteadas en estudios anteriores. Así se observó que entidades con activos principalmente fijos y financiamiento preponderantemente de terceros, revirtieron un resultado nominal deficitario a uno superavitario en moneda homogénea. Lo contrario se observó en empresas con una baja cuantía de activos fijos y bajo endeudamiento. De allí sus implicancias en la distribución de resultados y determinación de impuestos.