El artículo se propone analizar la constitución
de la identidad política kirchnerista durante el
gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007). La
hipótesis que guía esta investigación señala que
en el período 2003-2007 el kirchnerismo constituyó
su identidad en –al menos– tres aspectos:
I) elaboró una cesura respecto a un pasado oprobioso
ligado a la última dictadura cívico-militar
y a la década de los noventa, identificando, además,
como sus antagonistas principales a las
“corporaciones”; II) erigió la imagen del “pueblo”
a partir de la interpelación a la ciudadanía
y a los “perdedores” de la reformas neoliberales
de los años noventa; III) apeló a festividades y
celebraciones típicas del acervo de la tradición
peronista, en consonancia con las vicisitudes de
la coyuntura política. También buscó incorporar
dentro de su estructura política en formación
al Partido Justicialista (PJ), a la Confederación
General del Trabajo (CGT) y a la Central de
Trabajadores de la Argentina (CTA), a los fines
de dotarse de poder político. El análisis estará
basado en discursos pertinentemente seleccionados
de Kirchner durante su presidencia, notas
periodísticas útiles para iluminar la coyuntura y,
por último, bibliografía teórica.