En el presente trabajo se analiza la Ley de
Democratización de la Representación Política,
la Transparencia y la Equidad Electoral, sancionada
a fines de 2009 en nuestro país; poniendo
particular énfasis en la normativa de primarias
abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), iniciativa
inspirada en el modelo de Uruguay, donde
se aplica una regla que obliga a todos los partidos
registrados oficialmente a celebrar internas
abiertas simultáneas, reguladas por el organismo
electoral del país.
Aquí consideramos que el principal inconveniente
de la reciente reforma radica en que se
quiere ordenar al siste-ma utilizando el criterio
partidario como elemento organizador, pero
partiendo de principios contradictorios, sustentados
sobre visiones antagónicas respecto de los
partidos políticos; lo cual dificulta una consideración
apropiada de los mismos, tanto en lo
referente a su estructura interna como a su posición
y comportamiento en el marco general de
las instituciones democráticas. En este contexto,
se verá que cuando se pauta un tipo de competencia
despartidizada, sectorial y personalizada,
y se recurre a la totalidad de la ciudadanía para
que se expida en ella, se termina promoviendo
la fragmentación, la inconsistencia interna y la
pérdida de relevancia de los partidos políticos en
la escena electoral