En 2015, Cambiemos derrotó al kirchnerismo,
accediendo al gobierno nacional y estableciendo un punto de inflexión. El artículo se pregunta
¿cuáles fueron las tensiones que hicieron posible
aquel resultado, tanto a nivel del régimen neo-desarrollista como de la construcción hegemónica en que se sustentaba? Para responder a este
interrogante nos proponemos indagar acerca del
cambio de relaciones de fuerzas, desde un enfoque multi-dimensional y multi-escalar, identificando los factores de crisis en los planos de
la acumulación y de la hegemonía, visualizando
distintos límites y contradicciones que coadyuvaron al desgaste del proyecto que dirigió la
Argentina entre 2003 y 2015. Partimos de un
análisis de tres núcleos claves del proceso de
acumulación: las políticas, las variables económicas y las fracciones de clase; daremos cuenta
de la conformación de distintos desequilibrios
como la persistente inflación, la crisis energética, la reticencia inversora, la fuga de capitales,
entre otros, que fueron erosionando las cuentas
públicas y externas, en un contexto de alta extranjerización y concentración que favoreció
la capacidad de veto del gran capital sobre las
iniciativas del kirchnerismo. Asimismo, abordaremos distintos aspectos de la estrategia hegemónica de esta fuerza, su potencia, límites y desgaste, con el fin de gestar una lectura integradora
del período estudiado