La discapacidad se inscribe a partir de múltiples concepciones que emergen de prácticas e ideologías de la sociedad. Es por ello que el concepto de discapacidad ha ido transformándose en el devenir de la historia, de acuerdo a los valores predominantes de cada época. En la Antigüedad existían normas sociales, que resaltaban la capacidad de lucha y el culto a la belleza corporal. Las personas nacidas con discapacidad no cumplían con las expectativas de la comunidad y, en consecuencia, fueron asesinadas o abandonadas.
Durante la Edad Media, la influencia del cristianismo forjó ciertos valores religiosos, que sustentaban la creencia de que la discapacidad era producto del pecado o de un castigo divino. Por esta razón, las personas que presentaban una discapacidad fueron perseguidas por la inquisición.