La unión entre el poder político y el poder económico
se apropia de la identidad de los sujetos a través de la
colonización del imaginario social y la construcción de rutas
identitarias que imponen referentes sociales. Para esto,
los aparatos ideológicos de Estado están cada vez más
presente, pero menos evidente, logrando a través de sus
clásicos dispositivos, como la televisión, el establecimiento
de un vínculo hegemónico que ha logrado niveles de
invisibilidad que le permiten reproducirse a sí mismo,
entregando como realidad, aquello que es construcción.
Este trabajo revisa los conceptos de identidad, ideología y
hegemonía, intentando advertir como antiguas discusiones
sobre estrategias de control social, permanecen hoy
plenamente vigentes y es posible identificarlas en los
géneros televisivos masivos como la teleserie.