“Visible” y “no visible” (oculto) son categorías fundamentales en el discurso que se ha hecho históricamente sobre la moda. Por un lado, en el mundo contemporáneo existe la moda representada a través de los medios de comunicación que parece estar orientada hacia una visibilidad tout court que es, en primer lugar, compartida y compartible. Por otro lado, sin embargo, esos espacios urbanos utilizados históricamente para la representación de la moda diaria, los escaparates, continúan alternando los conceptos de visible y no visible al proponer, en un caso y en otro, diferentes narrativas. ¿De qué naturaleza son estos intercambios? ¿Es posible imaginar diferentes tipos de escaparates como la manifestación más inmediata de diferentes intencionalidades comunicativas?