El punto de partida de esta investigación reside en plantear los complejos vínculos
entre corporalidad, lenguaje y representación en la literatura infantil, y con especial
referencia a la literatura andina1
, ya que en los mismos se combinan significantes
propios de las culturas dominantes y dominadas. El objetivo de la siguiente tesis
es demostrar la representación del cuerpo como una construcción medial de las
orillas, y para tal fin, se analizará un corpus de textos compuesto por “Una
azucena de luz y colores” de Edgardo Rivera Martínez, “El viaje” de Edna
Iturralde, “El mordisco de la medianoche” de Francisco Leal Quevedo y “Tejedoras
de estrellas” de Liliana De la Quintana.
La selección de los mismos estuvo direccionada a partir de la lectura intensiva de
autores que ofrecen una cosmovisión compartida respecto a los patrones estéticos
y de estilo, pero fundamentalmente, al imaginario que plasman en su escritura.
Los protagonistas de los relatos elegidos se constituyen en personajes de frontera
que oscilan entre dos hemisferios antagónicos y es, en este límite, donde se
inscriben las marcas de la opresión y la dominación.