El libro tiene el objetivo de profundizar el entendimiento de la
relación entre política y creatividad. La pregunta por esta relación se vincula
con tres cuestiones de actualidad. En primer lugar, cierta
moda, casi un imperativo, que llama a hombres y mujeres comunes (ya no
necesariamente publicistas, artistas o científicos) a ser creativos en su
cotidianeidad doméstica y laboral. En segundo lugar, una invitación que cada
vez más se realiza desde el Estado a participar en la discusión y formulación
de políticas públicas en formatos preestablecidos para la innovación en un
clima de diálogo constructivo, no conflictivo. En tercer lugar, el testimonio de
funcionarios estatales, participantes y nuestras propias observaciones que
señalan que muchas veces esas convocatorias no redundan en soluciones novedosas para problemas públicos de larga data: sus participantes suelen
ofrecer viejas respuestas a viejos problemas.