Generalmente los problemas organizacionales se nos muestran como si fueran fenómenos de naturaleza ajena a nosotros mismos. Realidades que debemos asumir y a las cuales debemos adaptarnos como parte de algo dado. Realidades construidas por otros diferentes a nosotros, ante las cuales pareciera que poco o nada podemos hacer, salvo “darnos cuenta” de lo que pasa, sin poder “hacernos cargo” de ello.